Los ATN a Córdoba crecieron 18%, muy por debajo de la inflación

Con la coparticipación en retroceso y al borde de caer debajo de la inflación, los impuestos patrimoniales golpeados por la imposibilidad de ajustarlos más allá de lo que crecen los ingresos de los contribuyentes y los atrasos de los envíos nacionales para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones, las arcas del Panal están en un inminente estado de estrés.

Además, hay que sumar la presión gremial por un aumento mayor al planificado, los gastos que implica el actual escenario preelectoral y el siempre presente riesgo devaluatorio que, con una deuda que está en un 96% nominada en moneda extranjera, no es un tema menor.

A esto hay que agregarle otro problema: el raquítico volumen de las transferencias no automáticas con forma de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), envíos que hace la Nación hacia las provincias y que cayeron drásticamente en 2022.

Si bien es cierto que estas transferencias no reintegrables, por su volumen, no son más que un apoyo marginal para las finanzas de Córdoba, en tiempos de escasez, siempre son bienvenidas.

El fondo está compuesto por el 1% de la masa coparticipable, el 2% de la recaudación del Impuesto a las Ganancias y el 1% del 90% de lo ingresado a las arcas nacionales por el Impuesto a los Bienes Personales.

El problema es que su reparto es absolutamente discrecional y depende casi exclusivamente de decisiones políticas.

En ese contexto, con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, distanciado del Gobierno nacional, las expectativas de recibir un volumen mayor de estos aportes es nulo, según lo reconocen en el mismo Centro Cívico.

Cambios

¿Discriminación?

Basta mirar las transferencias de 2022 contrastadas con las de 2021 para ver el deterioro. El año pasado, la Nación, a través del Ministerio del Interior, cartera que tiene a su cargo la distribución de los ATN, envió por ese concepto 1.579 millones de pesos a Córdoba. Lo hizo en dos tandas: 879 millones en junio y 700 millones más en diciembre.

Aquel total es apenas un 18% mayor que los 1.342 millones que se transfirieron en 2021. Si se descuenta la inflación (del 89% en Córdoba en el mismo periodo), la caída es brutal.

Pero no fue sólo Córdoba la perjudicada por un fuerte ajuste en los ATN. Santa Fe, por ejemplo, recibió un 37% menos (nominal) en 2022 en relación con 2021. Entre un año y otro pasó de 2.843 millones a 1.780 millones.

Más allá del fuerte crecimiento de las transferencias no automáticas para La Rioja (158%), no se puede decir, esta vez, que haya habido discriminación para los gobernadores alejados del Gobierno nacional.

El mejor ejemplo es la provincia de Buenos Aires: de acuerdo con los datos del Ministerio del Interior analizados por Aerarium, el mayor distrito del país, gobernado por el kirchnerista Axel Kicillof, recibió el año pasado un 53% menos (nominal) de estos aportes del Tesoro.

Otro ejemplo: una de las provincias más alejadas de la Casa Rosada como Corrientes, recibió en 2022 un 331% más de ATN que en 2021.

Las transferencias en forma de ATN a Córdoba han ido cayendo nominalmente año a año, a pesar de que la inflación creció más del 50% en 2021 y 94,8% en 2022.

En 2020, por ejemplo, Córdoba había recibido aportes de este tipo por 5.400 millones de pesos, pero hay que tener en cuenta que ese año estos envíos se multiplicaron geométricamente por el auxilio que el Gobierno nacional envió a todos los gobernadores para atender los gastos de la pandemia.

En total, entre enero y diciembre de 2022, la Nación envió a las provincias 31.933 millones de pesos en forma de ATN, un 18% menos que en 2021 (39.023 millones).